Página 1, Lunes, 11 de Febrero de 2008 | Experiencias, Reflexiones
Leído 724 veces (desde 15 de Feb. de 2007)
(escrito en septiembre de 2007)
Nunca se sabe cuando lo peor de uno mismo puede surgir al exterior. Suele ser en situaciones que te llevan al límite, pero no se puede predecir cuales de los avatares de la vida pueden hacer a cada cual desatar la bestia furiosa que todos tenemos habitando dentro.
Lo principal en esos momentos, es no dejarse llevar por el instinto animal, primario. Pero mantener el raciocinio cuando los límites de tu paciencia han sido ampliamente superados se antoja harto difícil. Sin embargo es dicha actitud la que nos hace aptos para una mínima convivencia en sociedad.
Dejar un comentario