Seguramente, cuando la carrera sentimental de uno comienza a hacerse dilatada, por motivos diversos, se haya visto en ambos papeles, con diferentes grados de conciencia e implicación en cada uno de esos momentos.
Como siempre en la vida, mientras la relación sea honesta, los términos claros (cuando se tienen claros), y sin dar lugar a equívocos premeditados, ninguna tirita tiene nada que reprochar a la persona que los utilizó para curarse una herida. Si hasta creo que hay más de uno y una que podrían dedicarse a ser tiritas profesionales.
No declares que las estrellas están muertas sólo porque el cielo esta nublado.
¿ De que adelanta correr cuando estás en el camino errado ?
soy alergica a la pega de las tiritas, me salen sarpullidos…y acabo arrancandomelas… por eso, dejo curar mis heridas al aire libre…limpiandolas de vez en cuando con agua fresca y cristalina..o por lo menos lo intento siempre; aunque no es nada facil, ya que como tu tan bien relatas, las personas solemos usar tiritas…a veces grandes y a veces chiquititas…
Lulu.
Utilicé inconscientemente tirita tras tirita pensando que sanaría la herida en el corazón que creí causada por la falta del gran amor de mi vida y de lo que me he dado cuenta es que ninguna tirita humana puede ni debe sanar el dolor por la ausencia del único y más importante amor en esta vida, el amor propio.
Cuantas veces se repiten historias como la que nos cuentas.
Una vez leí en tu blog que el amor es cuando se encuentran las persona justas, en el lugar justo y en el momento justo. Son sólo tres condiciones pero tres condiciones muy difíciles de satisfacer a la vez, ¿verad?