Consulté con un amigo preparador físico y nutricionista sobre qué debía hacer para poder bajar rápidamente de peso (en apenas un verano), y poder cambiar de posición de una temporada para la otra. Aunque ese no era el único objetivo, también quería poder llegar a una situación en que mi metabolismo cambiase, de manera que al dejar de llevar la dieta y un deporte tan intensivo, mi cuerpo no tuviese tendencia a engordar tan fácilmente. El plan era sencillo, pero «durísimo y muy peligroso», en palabras de él. Se trataba de mantener casi intactas las exigencias físicas, es decir, seguir con los entrenamientos en la misma duración e intensidad, pero pasar a una dieta de apenas 1500 kcal, conjuntamente con algunos complementos vitamínicos (al estilo del Pharmaton) para compensar las faltas de aporte de vitaminas y otros componentes esenciales en una dieta tan reducida. Y así pasé casi de un día para otro, de comer seis comidas fuertes al día, a cinco en que apenas empezaba a comer y ya había terminado. Una dieta que duró seis meses, seis meses de bajadas del nivel de azúcar, mareos, desfallecimientos mientras levantaba pesas, cansancio, depresión, mal humor, y, sobre todo, hambre, muchísima hambre. Pero pude jugar en la nueva posición, y, además, a un nivel aceptable.
Todo este proceso me llevó varios años de duro trabajo, absoluta disciplina, y una vez más, la palabra clave: sufrimiento. Y es que, como se suele decir: no pain, no gain (sin dolor, no hay mejora).
Hola!
Yo también he pasado por las dos fases, de ser una niña rellenita a tener un físico atractivo según los cánones de hoy en día. Así que más o menos te puedo entender. Aunque lo mio fue por circunstancias muy distintas también lo pase bastante mal.
Besos!!!
Sé que tengo un problema, aunque gracias a quien sea ( menos a Dios ) no pasa ni por la bulimia ni por la anorexia.Simplemente tengo una visión distorsionada de mi cuerpo.
Sé lo que es pesar 70 Kg midiendo 1.66 y sé lo que es pesar 50 y aún así verme mal. La respuesta de esto mismo debería buscarla en la manera en cómo perdí estos 20 Kg, tú los perdiste sufriendo, yo también…pero hubiera preferido sufrir a tu manera.
Mi querido Antonio, sabes bien lo que fuiste para mí y lo que significas ahora, responderia por ti ante cualquier situación con los ojos vendados y las manos sobre las brasas si hiciera falta.
Gracias por descubrirme tantos momentos, tantas sensaciones y tantas verdades escondidas en este gran mundo de miedos, dudas y dolor.
” She was the wind carrying in all the troubles and fears…”
GRACIAS.