Durante mi visita, Cris, esa persona especial de la que me he vuelto a despedir hace unas horas en esta reciente visita a Palma, me llevó a un local llamado Made in Brasil. Allí ella bailaba un extraño baile del que me había comentado algo, pero del que yo no conocía nada. Y es que a mí, los bailes nunca me habían llamado la atención (y de ello puede dar fe AG, la última relación estable que había tenido en ese momento). Así que entramos en el local, ella se puso a bailar con su profesor, y yo caí inmediatamente enamorado de ese baile.
No salía de mi asombro observando con atenta expectación la sensualidad, espectacularidad y belleza que emanaba aquella pareja por todos los poros de su piel, mientras bailaban al son de una seductora música. «Este baile sí quiero aprenderlo» fue mi primer pensamiento consciente cuando aún no había terminado la canción.
Cris se acercó a mí después de bailar, y, aún completamente anonadado, le pregunté de qué clase de baile se trataba. «Lambazouk» – contestó ella. «¿Lamba…qué?» – espeté yo. Y entonces fue cuando me explicó, por encima, la historia que había detrás de ese extraño nombre. «En Barcelona, están Dani y Leti, que son de los mejores para aprender lambazouk», me comentó ella cuando le conté como me había entusiasmado el baile.
Bueno, pues aquí estoy por que he llegao….
…Si en la oscuridad eres capaz de tantas cosas,,,, que harás cuando se encienda la luz………
Y sinceramente tengo la opinión de que…das miedo, pues estoy entre soprendida y asustada contigo, porque no se si existe un dios, pero contigo hizo un experimento: mezclar a terminator con bambi
El movimiento nos libera, nos desata y nos relaja, nos hace sentir mejor y nuestra cabeza piensa menos cuando estamos concentrados en la práctica de algo.
Un beso por esta preciosa historia de amor con el baile, aunque deberías haber visto Dirty Dancing mucho antes! con la de veces que la han dado por la tele!! Nadie como Patrick Swayze, alguien que ama tanto el baile, para interpretar a Johnny.
Besos, cielo
Debido al amplio volumen de trabajo que tengo estos días en la oficina, he podido dedicarme a traducir la canción francesa. Te la envío por mail. Besos y a seguir bailando!
EL POETA Y LA BAILARINA.
Sólo quería que todo fuera más fácil!
Y pensó que había llegado el momento de sustituir aquella vieja canción por una nueva.
Así, le dijo:
no te preocupes, ésta no te va a agobiar, sólo la escucharas cuando tu quieras.
En mi habitación espero a que suene. Entonces, sí, la locura!
Empiezo a bailarme, y para bailarme voy a ser más que yo misma.
Soy toda la historia de mi vida hecha un cuerpo que sirve a la música, pero sin vanidad, humilde.
Solo en el movimiento encuentro la quietud del alma, pero en esa quietud todo es movimiento.
Ésto es mucho para darte!
Entiendes ahora, porque cuando me pides que baile para ti, siempre te repondo:
“No puedo, poeta, me pides demasiado!”…..
Me ha gustado visitar tu espacio, pero no podia irme sin dejar un trocito de mi.