Armas de distracción masiva

El miércoles pasado el F.C. Barcelona ganó la "Champions", por si aún queda algún despistado. Como tantas otras veces, he visto como las calles quedaban desiertas durante la transmisión del partido, y explotaban de actividad, alegría y jolgorio hasta la extenuación tras la victoria.

Sinceramente, no entiendo este nivel de implicación sentimental con un grupo de profesionales que se ganan en un año lo que nosotros no ganaríamos ni en cinco vidas de trabajo honrado y decente. Puedo entender una cierta simpatía a los colores, hacia el grupo de jugadores y/o las personas que lo componen, pero no hasta el punto de que la mayor alegría de tu vida durante mucho tiempo sea el triunfo del equipo de tus amores. Eso no puedo llegar a entenderlo.Cuan banal y vacía de significado me parece una vida así. Qué falta de emociones propias y realmente importantes debe ser. Y son miles, millones las personas que parecen vivir estas vidas. Evidentemente no todas las que ayer estuvieron celebrando con euforia el título considerarán esa alegría como una de las mayores de su vida, pero a riesgo de realizar una generalización inadecuada, yo diría que la mayoría sí.

3 comentarios

  • bigthor dijo:

    Cuanta razón tienes. Nunca he comprendido cómo puede ser que estén infinitamente mejor considerados, a juzgar por su sueldo, los jugadores de un equipo de futbol que por ejemplo bomberos o médicos, que en muchos casos no tienen más remedio que ser voluntarios.

    Unos juegan a futbol y, a veces, dan espectáculo, algo totalmente innegable y otros arriesgan su vida y, a veces, salvan la vida de otros. ¿Quien preferirías tener cerca si estubiese ardiendo tu piso. A el equipo del Barça o al cuerpo de bomberos de tu ciudad?.

    No entiendo qué necesidad tenemos el conjunto de la sociedad de engañarnos a nosotros mismos dándole tanta importancia a cosas que quizá sí que son importantes pero no hasta tal punto.

  • Jejeje, buen tema

    es triste saber que la “felicidad” de la gente dependa de once tíos corriendo detrás de un balón.
    Me da lástima ver a la gente pasar nervios, gritar de rabia, llorar de alegría por un partido de futbol.
    Verlos convertirse en ovejas dentro de un rebaño controlado para no pensar e incapacitado para encontrar la inspiración de sentimientos en su propia vida.
    Ya lo decían los romanos, al pueblo PAN Y CIRCO…

  • pues mira, yo vi el partido, igual que vi el de la Champions del 92 (que también ganó).lo pasé bastante bien, riendo y liándola a cada gol en el balcón de casa de unos amigos, porque el ambiente lo pedí, así que puedo entender porqué no había ni un alma en la calle porque yo era una de las que estaba pegada a la tele. Pero no fui a Canaletas ni tampoco es lo mejor que me ha pasado en la vida ni de lejos. Simplemente vi un partido de fútbol con acciones interesantes, que el Barça ganó justamente porque tiene una buena plantilla y porque el entrenador sabe lo que hace. Punto pelota. Pero de ahí a expresar cierto fanatismo… uy, casi que no. Además de que las aglomeraciones me ponen de los nervios y no soy tan del Barça (aunque cierta simpatía sí que le tengo) como para jugarme mi integridad física por una celebración.
    Casi que mejor me quedo en casa viéndolo todo por la tele, que se está más tranquilo, aunque ya se que tampoco eres mucho de ver la tele.
    Besitos, nene, nos vemos esta noche en la sesión Sanctuary de Mephisto si te apetece.

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