Triste, aunque en mi opinión, seguramente el anciano de la historia nunca se ha arrepentido de abrir su corazón a ella. Su desesperación es por la pérdida, pero sería una desesperación más mísera nunca haberla tenido. Y es que seguro que una vez ambos abrieron sus puertas el uno al otro, y disfrutaron del verdadero sentido de las palabras amistad e intimidad.
Yo creo que merece la pena el riesgo. Siempre procuro, cuando oigo llamar a mi puerta, no esconderme esperando a que, sea quien sea el que llama, pase de largo y llame a otra puerta. De la misma manera que cuando soy yo el que llama, espero que alguien me conteste, si llamas a mi puerta, la abriré y preguntaré: «¿Quien hay?»
Joer tio, que profundo… La verdad esque he empezado a leer y me ha parecido muy interesante la reflexión. Cada dia vamos hacia una dirección totalmente irracional. Los ideales cambian y la infancia lo sufre sin duda. No se en que nos estamos convirtiendo, pero sin duda alguna, no acaba de gustarme.
Voy a intentar bajarme el videoclip, que creo por lo que cuentas que yo actuaria del mismo modo que el anciano
Cuidate.
Tienes razon en todo lo que dices… muchas veces me he sentido sola por lo mismo, y es que me cierro mucho y no escucho que llaman a mi puerta y cuando lo hacen no me fio… esa inocencia perdia.Espero llegar a recuperarla alguna dia otra vez
creo que soy de las pocas personas que creen que todo el mundo tiene un lado positivo, no se porque será… quizás porque nunca aprendo, o quizás porque me gusta conservar la inocencia o porque soy demasiado sociable. Mi puerta siempre está abierta para quien quiera entrar, y el que quiera salir solo tiene que darme dos besos y marcharse, sin rencores
Es dificil confiar después de que te hayan hecho daño pero siempre hay que dejar la puerta entreabierta, para no perderte lo que te puedan ofrecer….Nunca se sabe: Puede ser algo muy bueno….!!!