La mirada enfurecida de Conan al verse derrotado, no tiene precio. Y la reconozco muchas veces en gente que no acepta una derrota dialéctica, pero en el caso de esa gente, es una rabia mucho más impotente.
Y es que si Conan hubiese querido, nada habría podido hacer el cielo eterno para salvar a Subotai del mandoble de su espada. Pero a pesar de lo bárbaro que es, y aunque contrariado, supo aceptar la derrota.
No como otros…
Sin comentarios