La vida pasa, y no se dan ni cuenta

Los niños no disfrutan de su infancia, sino que la intentan dejar atrás entre un mar de obligaciones que, aunque puedan empezar como una afición divertida, al final, por el mero hecho de ser obligación, no les permite disfrutar del hecho de ser niños.

Intentamos crear pequeños adultos, y eso luego ser refleja en las personas que serán.

Algunos, con suerte, aprenderán que la infancia no tiene edad, que la vida hay que disfrutarla en cualquier circunstancia. Desaprenderán las obligaciones, y reaprenderán a jugar. Yo he tenido esa suerte, y jugando estoy.

¿Quieres jugar conmigo?

4 comentarios

Deja un comentario

Tu email nunca será compartido con nadie.Los campos obligatorios están marcados con *