Los años dorados

Yo era un chico atormentado por el "qué será", por mi futuro y por conseguir los objetivos de mi vida. Luego me di cuenta que realmente esos no eran mis objetivos, sino las espectativas que creía que los demás depositaban en mí.

Tras el palo que me dio Angélica y su traición, hubo un pequeño cambio de mentalidad en ese sentido. Centrarme más en lo que yo quería. Pero aún no había descubierto que era lo que yo quería.

Y fue durante mi relación con Alicia, sobre todo hacia los últimos meses, en que descubrí realmente mi vocación: disfrutar del momento. Y desde entonces, y por ahora, puede decirse que lo estoy consiguiendo.

3 comentarios

Deja un comentario

Tu email nunca será compartido con nadie.Los campos obligatorios están marcados con *