Los años dorados

A pesar de que sigo con secuelas del accidente, poco a poco puedo volver a hacer ejercicio. Es más, me va bien para la espalda el ir haciendo ejercicio aeróbico, e ir moviendo un poco, solo un poco, de peso en las máquinas.

Y aunque sea de manera limitada, vuelvo a sentirme poco a poco en la cresta de la ola… como antes del accidente.

Estoy en la mejor época de mi vida, y hace ya varios meses que dura. ¿Qué ha cambiado? Pues básicamente, mi actitud frente a la vida.

Claro, que el tener un buen lugar donde vivir, independencia, y estabilidad ayuda mucho. Pero lo principal, es el cambio de chip que se ha producido en mi interior.

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