Un acogedor bar, en el que los clientes se sientan (o mejor dicho, recuestan) en el suelo, sobre unos cojines, alrededor de unas mesas bajas. Y allí pasamos un buen rato charlando.
Ocurrió algo curioso, durante esa charla. En un momento de silencio, Cristina y yo nos quedamos mirando el uno al otro. Yo estaba pensando que parecía como si conociera a esas dos chiquillas de toda la vida, por la soltura y la confianza con la que estábamos hablando. Y en ese preciso instante, Cristina dijo: – No puedo creer que solo lleves unas horas aquí. Parece que llevaras ya días.
Poco después fuimos a cenar, y nos dirigimos a Palma. Mis dos pobres anfitrionas estaban muy cansadas (habían tenido que madrugar para irme a buscar al aeropuerto) así que decidimos que el sábado sería otro día. Dejamos a Soraya en su casa, y me dirigí a dejar a Cristina en la suya. A las 0h, aparqué frente a su puerta, y nos pusimos a charlar un ratito. Apenas cuatro horas de nada.
Páginas: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21
me deje de mi novio ase dos meses y todavia no lo epodido orbidar quiero saber si volvera algun dia
Hola,
Me parece sorprendente como puede cambiar la imagen que tienes de alguien cuando le conoces como aquel que dice solo de vista, y lees un relato escrito por esa persona.
Es cierto que puedes conocer mas a una persona a través de una carta, o de comunicarte en el messenger, que teniéndola delante.
Bueno decirte que me gusta tu historia, y que tienes alguna faltilla, jejejej.
Me ha encantado leer este artículo, no sabía que por internet se podían hacer amistades así de bonitas, siempre he estado un poco cerrada en banda a esto, pero veo que puede salir muy bien!!
Nunca tengo tiempo para leer estos artículos tan largos, así que ahora he dedicado un ratito y de verdad, me ha gustado mucho.