Sobre los rateros y la cobardía de la gente

Hoy, mientras caminaba hacia la facultad, con mi mochila colgada a la espalda, me he puesto a pensar en una cosa que le ocurrió a Alicia hará unos días…

De la misma forma que yo, ella llevaba la mochila colgada a la espalda, cuando, en las escaleras mecánicas del metro, que estaban atestadas de gente, notó que le intentaban abrir la mochila… Y ella se llevó la mochila hacia adelante, sin atreverse a mirar atrás.

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